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Hugo Rousserie: El PP tiene “un valor enorme”

Hugo Rousserie presentó una propuesta al Ciclo 2013 de Presupuesto Participativo (PP) para mejorar las instalaciones sanitarias y deportivas de los clubes Rápido La Teja, Los Magos, Nuevo Juventud, Lanza México y 3 de Abril, ubicados en la zona 14 del Municipio A. La obra logró 605 votos. Hugo nos cuenta su experiencia. 

Entrevista: 

¿Qué lo llevó a presentar la obra?

Las razones son innumerables y están focalizadas en mejorar la estructura de los clubes de baby fútbol. Presentamos la propuesta en un formato de cinco clubes porque apostamos a conseguir el monto máximo, y así obtener aproximadamente unos $500.000 para cada una de ellas. La idea es que se construyan tribunas porque esto mejora la estética de los clubes y los dignifica. 
 
Al Baby Futbol vienen chicos de todas las clases sociales. Atiende y les da deporte de competencia y un sentido de pertenencia colectivo a chicos que muchas veces vienen con carencias económicas, afectivas, familiares, entre otras. Se les da un ámbito de contención y esto tiene un retorno muy grande para un niño, sobretodo cuando entra en la adolescencia, a partir de los 11 a 13 años. Tenemos niños de 4 años en adelante. En varias oportunidades, los clubes de baby fútbol son utilizados como guardería por las familias: vienen, dejan a los nenes allí y toman la leche, por ejemplo.

¿Cómo se enteró de la posibilidad de presentar un proyecto al Presupuesto Participativo?Armamos el proyecto con varios clubes a nivel de los Centros Comunales Zonales (CCZ) 12, 13, 14 y 17. Todos me decían “estás loco, no vas a lograr unirlos”. “A caminar se empieza caminando”, después del segundo paso, me di cuenta que no estaba loco. La gente tiene hambre de estas iniciativas y cuando le demostrás que tiene que unirse, lo hace. Estos proyectos a nivel local, impactan sobre la calidad de recreación y vida de unas 5000 personas aproximadamente y a nivel de los cuatro proyectos, en la vida de unas 20.000 a 25.000 personas. Son números que asustan pero es la realidad.¿Cómo fue el proceso de decisión?

 
Se lo propuse a los clubes y hubo algunos que se transformaron en “locomotoras” y otros en “vagones”. Un Concejal de la Zona 13, Gustavo Franco “El colombiano”, que trabajó y presentó un proyecto al PP con el club Estrella del Norte, me dijo “yo te doy una mano”. Así empezamos a trabajar en conjunto y él se transformó en una locomotora que sirvió de mucho porque en agosto del 2013 sufrí un infarto que significó estar 90 días fuera de competencia. En octubre me quería matar, decía: “Dios mio, ¿qué pasa con los clubes?”. Me costó respirar, pero agarraba el teléfono para averiguar en qué andaban.

¿Recibió ayuda en la elaboración de la propuesta?

No, fueron nuestras neuronas. Cuando empezamos a trabajar la propuesta, dijimos “¿cómo se hace esto? Se hace a prueba y error y se termina”. Mi trabajo en la Intendencia me llevó a saber perfectamente algo: el hombre orquesta no existe, siempre hay que buscar asesoría, principalmente en la logística. No voy a decir que es fácil conseguir dinero, pero sí es fácil dilapidarlo.  Si quienes tienen más asesoría en esto, la brindan, como ustedes por ejemplo, es bienvenida siempre. Sin embargo, lo primero que tuvimos que hacer fue convencer a todos de integrarse: cambiarle la cabeza a la gente lleva más tiempo de lo que uno imagina. 
Luego viene la instancia técnica y para ello elegimos comprar cosas hechas. Creo mucho en la especialización y hay empresas que, en el caso de nuestra propuesta que incluye la construcción de tribunas o muros, ya te los ofrecen prefabricados y en dos días aproximadamente te dejan pronta una obra. Si vos vas a realizarla de cero, te costaría tres veces más y duraría dos meses, aún con trabajo voluntario, como pasa con el baby fútbol. También optamos por pedir presupuesto a distintas empresas y de enfocarnos en lo local, que es muy importante cuando vas a negociar precios: “che, esto es para el barrio, para los gurises”, te permite pedir un esfuerzo más.

¿Cuáles son los beneficios que presenta? ¿Y las principales expectativas que se tienen a partir de su ejecución?

En primer lugar, a pesar de que estamos pensando en un formato de tribunas que vienen prefabricadas para la mayoría de los clubes, en otros casos la prioridad son los techos porque fueron destrozados por las granizadas. Estas obras van a tener un impacto durante muchos años. Una ventaja de la tribuna es que aleja a la gente del alambrado, entonces el niño no los escucha y esto permite que la actividad formativa que desarrollan los orientadores se desarrolle con más normalidad. 
 
En el caso del baby fútbol, al poner las tribunas, le estás dando un marco a la cancha y el niño siente como si estuviese entrando a un pequeño estadio. Esto tiene un impacto cultural fuerte: la gente se siente institucionalizada y parte de un lugar organizado. A nosotros nos da una herramienta indirecta que nos ayuda en la formación de los niños. La cantidad de jugadores profesionales, que juegan en primera y cobran un sueldo relativamente digno, son 150. El fútbol no es una profesión: el niño debe estudiar, formarse y estar en un ámbito reglamentado que lo va a impulsar también a seguir otras reglas cuando salga del fútbol infantil.

¿Es la primera vez que la obra es presentada? ¿Ya había presentado alguna propuesta en ediciones anteriores?No, nunca lo presentamos a un PP, es la primera vez.¿Recuerda cómo se sintió al enterarse que su propuesta había sido electa?La alegría fue enorme y tranquila, además de sentir que se pueden lograr determinadas cosas. Por un lado, la alegría es porque se ganó específicamente esto y, por otra parte, ver que instituciones que en la cancha son rivales, después se suben a una “canoa” y “reman” todos juntos, eso es mucho más importante. Los partidos empiezan y terminan cuando suena el silbato, luego de eso somos socios y los problemas de uno son los problemas de todos. Todos juntos, podemos; separados, somos historia. Por último, que los vecinos del barrio nos hayan votado, desmiente la idea de que los nenes jugando a la pelota molestan.¿Qué valoración personal otorga a esta herramienta?El valor es enorme. Yo percibí que mucha gente no cree en el Presupuesto Participativo y es una herramienta preciosa; insisto que la oportunidad de participar, de estar en la toma de decisión en relación a dónde van determinados recursos, que son públicos, es invalorable. En este caso, no hay un escritorio en donde se encierran dos y se decide que esta plata va para tal lugar, no, es la gente la que lo definió.  .

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